Fotografía de un joven esclavo en el Sultanato de Zanzíbar, en África. ‘Patrón árabe castiga por una ofensa de poca monta' c. 1890.
La esclavitud en Brasil, de Jean-Baptiste Debret.

La esclavitud es la posesión de una persona como propiedad. La esclavitud se refiere, en particular, al «estado de una persona sometida a servidumbre forzosa» por otros.[1][2][3]

La esclavitud se practica desde la prehistoria,[4] aunque no de forma equivalente en todas las civilizaciones. Su origen histórico proviene de la práctica de aprovechar como mano de obra a los cautivos de guerra, como alternativa a otra posibilidad también usual, ejecutarlos. También fue la suerte de algunos pueblos conquistados. Otra vía para llegar a la condición de esclavo era la esclavitud por deudas o apremio individual.[5] Es posible nacer esclavo y, por ejemplo, la mayoría de los esclavos del Egipto musulmán del siglo IX eran hijos de esclavas.[6]

Entre los indígenas del norte de América la esclavitud puede datar desde 1500 años a. C.[7] El florecimiento cultural de la Atenas de Pericles o de la Roma clásica estaba fundamentado en una economía basada en la fuerza de trabajo esclava. Aristóteles, cuyo maestro Platón fue esclavo,[8] sostuvo que la esclavitud es un fenómeno natural. En Europa, con la transición del esclavismo al feudalismo, a partir de la crisis del siglo III, la mayor parte de la fuerza de trabajo ya no era esclava, salvo en sitios como Al-Ándalus, donde seguían siendo la principal mano de obra.[9] No obstante, la esclavitud no desapareció, y se mantuvo como una condición social más o menos marginal, durante toda la Edad Media y toda la Edad Moderna, cuando los bereberes del norte de África esclavizaron 1.25 millones de europeos y americanos entre 1500 y 1800,[10][11] y renovándose en Occidente durante la colonización de América. La esclavitud en Asia continuó sin mayores cambios hasta los siglos xix y xx.[12]

La lucha contra la esclavitud costó muchas vidas. El saldo de las tres guerras serviles en Roma (135 al 71 a. C.) es de al menos 170 000 esclavos caídos en batalla o ajusticiados posteriormente; si bien se desconoce el número de negros esclavizados por los musulmanes en el califato abásida, los cronistas árabes estimaron las bajas de la rebelión Zanj de 500,000,[13] a millón y medio, a 2,500,000.[14] La guerra de Secesión que acabó con la esclavitud en los once estados de Estados Unidos donde era legal la misma (de un total de 33 estados en 1861) consumió al menos 580 000 vidas entre los combatientes no afrodescendientes.[15]

Los tratados internacionales contemporáneos (Convención sobre la Esclavitud, 1926) prohíben la esclavitud y la consideran un crimen contra la humanidad. No obstante, sigue existiendo arraigada culturalmente en ciertos países (India, Sudán, Mauritania) y ha reaparecido en otros bajo ciertas condiciones excepcionales, como es el caso de la mano de obra infantil esclava en el Sudeste asiático o determinados tipos de prostitución en todo el mundo.

El Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición se celebra el 23 de agosto; el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud se celebra el 2 de diciembre. En la Iglesia católica, el Día contra la Trata de Personas es el de la patrona de las víctimas de la esclavitud, Santa Bakhita, quien fue esclava en África entre 1877 y 1885.[16]

Término

En el imperio romano de Oriente se llamaba εσκλάβινοι a los esclavos, porque la gran mayoría de esclavos de la época eran eslavos, el pueblo del cual descienden rusos, polacos, eslovenos y otros europeos orientales. En los siglos VIII y IX, en Italia se latinizó dicho griego a sclavus, origen del término esclavo.[17] Durante el s. IX, los musulmanes de España esclavizaban eslavos.[18]

A diferencia de términos similares como cautiverio o servidumbre, el término esclavitud enfatiza la idea de control total sobre la vida, libertad y fortuna de una persona por parte de un propietario o amo.[3]

Difusión de la esclavitud

Históricamente la esclavitud ha sido un estado común de los humanos, alcanzando entre el 50 y 70 % de la población de Corea antes del s. xvii; el 50% de muchas sociedades africanas; el 20% de muchos pueblos musulmanes; entre 10 y 20 % de los indígenas del noroeste de América; 30 % de la Grecia clásica; entre 10 y 20 % de la Italia romana; al menos entre 12 y 15 % de los yanomanos del Amazonas, más del 40 % entre otros amazónicos; entre 10 y 30 % los isleños del sudeste asiático; y del 5 al 25 % de los pueblos ingleses previos a la conquista francesa de 1066.[19][20]

El historiador Seymour Drescher afirmó que “la libertad, no la esclavitud, ha sido la peculiar institución”, subrayando que las sociedades libres son inusuales.[20]

La mujer y la esclavitud

Había esclavistas africanas entre los siglos XVII y XIX en gran parte de la costa del África occidental, en sociedades del poniente del Sudán (hoy Zaire), en Mozambique, y en Mombasa.[21] La mayoría de estas esclavistas eran mulatas; los ingleses las llamaban mulatresses y los holandeses tapoeyerinnen, pero otras eran las esposas, concubinas o viudas africanas de europeos.[22] Algunas de estas africanas poseían grandes cantidades de esclavos;[23] algunas se dedicaban a la compraventa de esclavos.[24] Se cree que las esclavistas poseían más esclavas que esclavos;[25] entre los beneficios estaría su capacidad reproductiva, ya que las criaturas de las esclavas quedaban propiedad de las esclavistas.[26] No hay motivos para creer que las esclavistas tratasen mejor a sus esclavos que los esclavistas; un documento de 1621 detalla cómo una anciana a quien los holandeses regalaron dos esclavos decapitó a uno al encontrarlo en ocio.[27]

Entre 1856 y 1861, mujeres fueron la tercera parte de los vendedores o compradores de esclavos en Nueva Orleans; en 1830, dichas esclavistas eran el 16%. Otra medida del alcance de la difusión de las esclavistas es que, en los EE. UU., entre 1853 y 1860, en el 12% de los anuncios donde se ofrecía recompensa por la captura de esclavos prófugos, se trataba de dueñas. La historiadora Stephanie Jones-Rogers de la UCLA Berkeley alega que algunas esclavistas estudiaban las fluctuaciones de precios del mercado, iban a las subastas, y regateaban los precios; y que las leyes les permitían poseer y azotar a los esclavos independientemente de sus maridos.[28]

Las esclavistas parecen haberse involucrado aún más cuando de esclavas se trataba: entre 1856 y 1861, el 40% de la compraventa de esclavas era conducida por mujeres. Según el economista Trevon D. Logan de la universidad estatal de Ohio, era una decisión estratégica: al procrear las esclavas, aumentaba el número de esclavos de las esclavistas.[28]

En 2025, Lydia Mugambe, una juez de las Naciones Unidas, fue arrestada por violar la Ley de Esclavitud Moderna de Inglaterra, y posteriormente fue declarada culpable de esclavizar a otra africana en Oxfordshire.[29]

Historia

La esclavitud en la Antigüedad

Antiguo Egipto

Los primeros escritos en los que se tiene constancia de la presencia de esclavos es en Mesopotamia durante la época sumeria,[30] habiendo contabilidades y nombres de esclavos que datan de los años entre 3350 y 3000 a. C.[31] En el Antiguo Egipto un número de esclavos suficiente como para tener cierta importancia social se dio solamente en algunos períodos, especialmente en el Imperio Nuevo. Sus rivales, los hititas, esclavizaban a los prisioneros de guerra,[32] situación común entre muchas sociedades antiguas: muchos esclavos provenían de las conquistas. En Roma, también eran recogidos por los traficantes de esclavos los niños abandonados, por ejemplo, en la puerta de las casas, cuando el pater familias no quería reconocer su paternidad, ya que él poseía el poder del «ius exponendi». Un plebeyo también podía convertirse en esclavo al no pagar una deuda; el contrato era un nexum.[33][34]

Se debate si las culturas mesoamericanas, que conocían la rueda,[35] no llegaron a emplearla con fines utilitarios a causa de una sobreabundancia de esclavos.[36]

Antigua Grecia

La esclavitud como práctica social y económica fue usual en la antigüedad greco-romana. El estatus social de los esclavos era considerado inferior, sin valor o inexistente en relación con una persona libre. La sociedad de la Antigua Grecia tenía fundamentada filosóficamente la esclavitud que, para Aristóteles era la garantía indispensable para que los hombres libres pudieran dedicar su tiempo a la política y buen gobierno de la ciudad.

La práctica de la esclavitud en la Antigua Roma se regula, en algunas ocasiones al mínimo detalle, estableciéndose la manumisión como fórmula de liberación de los esclavos, siempre con causa. Del siglo V a. C. al siglo I es la época de mayor implantación y extensión de la esclavitud. Las guerras de conquistas emprendidas por la República romana significaron la adquisición de numerosos esclavos.

Mercado de esclavos en la antigua Roma, por Jean-Léon Gérôme

Estos protagonizaron tres guerras serviles y la última fue la más sangrienta (la de Espartaco). Durante el Imperio romano empieza a remitir, sobre todo por el agotamiento de las fuentes tradicionales de suministro de nuevos esclavos como resultado de la finalización de la expansión territorial romana (siglo I).

La noción de esclavitud, en la Antigua Roma, designaba las condiciones sociales más dispares: un esclavo podía ser un criado o sirviente, un gladiador, el profesor de griego y latín de los hijos de un legislador romano, o el ministro de Economía del emperador. Había esclavos que llegaban a ocupar cargos públicos en la administración de los bienes de sus amos pero también podían ser trabajadores del campo o artesanos: la mayoría de los artesanos o alfareros en Arezzo, por ejemplo, eran esclavos. Si no eran campesinos podían ser criados en el servicio doméstico. Un esclavo podía ser un cantante que cantaba para el amo, un arquitecto que construía para el príncipe, o un gramático.[37]

Los esclavos no poseían una habitación donde dormir, simplemente se acostaban en el suelo en cualquier rincón de la casa. Cada romano de mediana fortuna poseía, por lo menos, un par de esclavos. Salía de su casa acompañado generalmente por uno mientras el otro permanecía encerrado en casa. Los esclavos comían las sobras de la comida de sus amos, lo que, en una nación donde los pobres solían sufrir hambre, podía significar comer mejor que muchos hombres libres. La línea divisoria entre los hombres libres y los esclavos era muy importante. Los primeros no podían, legalmente, ser sometidos a tortura, ni quemados vivos ni apaleados. Los esclavos sí, por sus propios amos o por un juez.[38]

Los esclavos no podían casarse ni ejercer la paternidad. El dueño de los hijos de los esclavos era el pater familias. Los mercaderes de esclavos recogían a los bebés abandonados que estaban expuestos en los santuarios para convertirlos en esclavos.

En 316, bajo la influencia del obispo hispano Osio de Córdoba,[39] el emperador Constantino concedió a los obispos la manumissio in Ecclesia, que creó la facultad de emancipar esclavos en las iglesias, un proceso más simple y directo que la compleja emancipación por tribunal que se empleaba desde tiempos republicanos.[40]

Edad Media

Principales rutas musulmanas de tráfico de esclavos en África.

En Europa, durante la Edad Media, persistió en zonas marginales, como Escandinavia, donde los vikingos importaron tantas gentes esclavizadas durante saqueos, que se alteró la composición genética escandinava;[41] o como en al-Ándalus, donde la principal mano de obra era esclava, ya que la ley sharía de los musulmanes permitía la esclavización de los cristianos españoles y de los animistas negroafricanos.[9] Mucho de la esclavitud medieval era agraria (al ser una sociedad rural) y doméstica, y en el Imperio Romano, con el avance del cristianismo, se fue suavizando la situación de los esclavos, con la subida al poder de Constantino I el Grande, ya se estaba produciendo una síntesis entre la romanidad cristiana y la germanidad pagana, lo que introdujo en el Imperio la servidumbre germánica, que fue legalizada como castigo más benigno que la condena a muerte, por el mismo Constantino mediante un edicto en el 322. Existe un intenso debate entre historiadores respecto a la cronología, las causas y las formas en que se produjo la desaparición de la esclavitud. Las posturas que sitúan la desaparición del sistema esclavista en fecha más temprana, en la época de las invasiones bárbaras del siglo V, serían las de los historiadores marxistas, incluido el propio Karl Marx; por otro lado, autores como Georges Duby o Pierre Bonnassie la sitúan en el siglo XI, en medio de la llamada revolución feudal. Según este último autor, el auge del esclavismo se daría en el siglo VII, en plena Alta Edad Media.[42]

En todo caso, los siervos del siglo XII, a diferencia de los del siglo II, eran libres, o más bien semilibres, y gozaban de una serie de derechos y al menos en teoría podían denunciar a su señor si violaba esos derechos, pero estaban atados por compromisos de trabajo a la tierra y al señor feudal. En el mundo musulmán y en Bizancio también se mantuvo la tradición, recogiendo las antiguas costumbres romanas. A finales del siglo XV, la esclavitud en Europa era muy reducida.

La esclavitud en el mundo árabe

Comercio árabe de esclavos, Zanguebar

Diversas fuentes historiográficas cifran en un período superior a un milenio la duración del comercio de esclavos por los árabes musulmanes, estimándose en más de diez millones las personas sometidas a esclavitud, y que en algunas zonas marginales del mundo islámico se mantienen bajo diversas formas de servidumbre.[43]

Los esclavos en el mundo árabe tenían diversas procedencias, incluyendo el África subsahariana (principalmente zanj), el Cáucaso (principalmente cherquesos),[44] Asia Central (principalmente tártaros) y Europa Central y Oriental (conocidos como Saqaliba, que se podría traducir por "eslavos").[45] [46]

Los esclavos eran comprados o capturados en las fronteras del Mundo Islámico y posteriormente importados hacia los principales centros, donde existían mercados de esclavos desde donde eran distribuidos.[47][48][49] Ibn Battuta afirmó que le fueron dados o que compró esclavos.[50]

En los siglos IX y X, los esclavos negros del Zanj podrían haber constituido al menos la mitad de la población en el bajo Irak.[51] Al mismo tiempo, varias decenas de miles de esclavos en la región eran importados también desde Asia Central y el Cáucaso.[52]

Argelia, 1815

Zanzíbar fue en un momento dado el mayor puerto de comercio de esclavos de África Oriental, y bajo los árabes Omaníes en el siglo XIX pasaban por la ciudad al menos 50 000 esclavos al año.[53][54]

Algunos historiadores han estimado que entre 11 000 000 y 18 000 000 (entre once y dieciocho millones) de esclavos africanos negros cruzaron el Mar Rojo, el Océano Índico y el Desierto del Sáhara entre el 650 DC hasta el 1900 DC,[55][56] comparados con entre 9 400 000 y 12 000 000 (entre nueve millones cuatrocientos mil y doce millones) de africanos que pudieron haber sido llevados hacia América.[57]

Los moros, desde el siglo XVIII, también llevaron a cabo razzias en las zonas costeras del mar Mediterráneo y del océano Atlántico, siendo conocidos como piratas berberiscos. Se estima que capturaron alrededor de 1 250 000 (un millón doscientos cincuenta mil) esclavos blancos de Europa Occidental y de Norteamérica entre los siglos XVI y XIX.[58] [59]

Si bien algunos fueron vendidos en el mercado de esclavos de Alejandría y dispersados a Asia, a muchos se les esclavizaba en trabajos agrícolas en la vecindad de las capitales bereberes para poder expeditarlos en caso de conseguirse el pago de rescate por parte de familiares, donantes, órdenes religiosas, o gobiernos.

Las cifras de la trata

Época Esclavos
1450 a 1600[60] 6 000 000
1601 a 1700 (?)
1701 a 1800[61] 1 400 000
1801 a 1900[61] 1 200 000
1901 a 1981 (?)
Total (?)-(?)

Esclavitud en la India

Las leyes de Manu, escritas hace unos 2 milenios, codifican la esclavitud en la India.[62] Las fuentes de los esclavos eran: los prisioneros de guerra, quienes podían optar por la ejecución o la esclavitud;[63] ciertos deudores al gobierno, o a ciudadanos; los hijos de las esclavas;[64] quienes apostaban su libertad; quienes la vendían a cambio de alimentación;[65] ciertos criminales, ciertas concubinas, y ciertos hijos ilegítimos. Era ilegal secuestrar personas para esclavizarlas, pero ocurría.[66] Hijas y esposas podían ser vendidas a la prostitución por padres y maridos.[67]

Los esclavos eran heredables y enajenables,[68] pero tenían derecho a la libertad si aportaban un esclavo sustituto a su amo,[69] si le salvaban la vida,[70] y las esclavas y sus hijos, si eran preñadas por el amo.[71]

La casta superior, la de los brahmanes, estaba exenta de todo tipo de esclavitud.[72]

Esclavitud en Europa

Dos inscripciones griegas relatan que durante la invasión islámica de Creta que empezó en 649 los mahometanos habrían esclavizado a 200,000 europeos cretenses.[73]

Las razias vikingas fueron tan masivas que la composición genética de Escandinavia se vio alterada por el ingreso de esclavos, especialmente entre 750 y 1100. La huella genética proviene principalmente de esclavas extranjeras, quienes tuvieron descendencia, y no de esclavos varones, a quienes no se les permitió reproducirse. No obstante, la población de ascendencia esclava y extranjera se extinguió posteriormente, encontrándose en el siglo XXI muy mermado el rastro de su descendencia.[74]

En la riviera francesa los musulmanes establecieron en 891 el estado fronterizo[75] de Fraxinetum, cuyo principal giro económico era la captura de esclavos europeos, a ser vendidos en los mercados musulmanes del extranjero.[76]

En la Inglaterra anglosajona de antes de la invasión francesa de 1066, la posesión de esclavos era comparable a la de los animales: legalmente se les podía marcar con herrado caliente, castrar, mutilar, y eutanizar por apedreo a los varones o por incineración a las hembras. Funcionalmente podían ser, por ejemplo, labradores, cocineros, tejedores, o curas. Es posible que la mayoría hayan sido mujeres, haciendo de lecheras de vacas, sirvientas, o de concubinas. Cronistas contemporáneos aseguran que en los mercados de esclavos de Bristol, los comerciantes fornicaban a las esclavas antes de venderlas, y relatan como alguna esclavista —la mujer del conde Godwin, en la primera mitad del s. XI— exportaba esclavas a Dinamarca, donde la juventud y hermosura de las inglesas incrementaba su precio.[77]

La historia de la liberación de más de doscientos esclavos ingleses, polacos, griegos y rusos en Mitilene, en 1627, y quienes habían sido esclavizados por los turcos "aún resuena" en Europa;[78] publicada la hazaña en Roma en 1628, fue traducida a varios idiomas, incluyendo el español, en Barcelona ése mismo año.[79]

A mediados del s. XVIII, la servidumbre en Rusia se había convertido en esclavitud. Los siervos se vendían aparte de la tierra; las familias serviles se partían al venderse aparte sus miembros. En Moscú y en San Petersburgo se vendían como ganado, o como muebles, anunciados en los periódicos. Un perro podía valer más que un siervo educado. No todos los siervos eran sujetos de compraventa; ocasionalmente, se canjeaban por un animal, o se apostaban en juegos de cartas.[80] En 1861, el zar Alejandro II liberó a los 23.1 millones de siervos que quedaban en Rusia.

Esclavitud en América

En la América precolombina

Entre los indios de América, los hijos de los esclavos podían heredar la condición de esclavitud.[81][82] Un esclavo podía tener posesiones e incluso ser propietario de otros esclavos. Podían comprar su libertad u obtenerla si demostraban haber sido maltratados, o si habían tenido hijos o se habían casado con sus amos. Entre los aztecas, el delito de guante blanco, como la malversación de fondos, el abuso de confianza, y el robo podían ser penalizados con la esclavitud.[83]

En Sudamérica, los arahuacos, caribes, waraos y akawayos de la Costa Salvaje capturaban mujeres de otras tribus y las obligaban a cumplir trabajos caseros y sexuales. La mayoría de los varones capturados eran ejecutados, pero algunos también eran esclavizados o revendidos repetidamente, frecuentemente a grandes distancias.[84] Entre los incas, los esclavos poseían su propia casta, los yanaconas, casta que se alimentaba de los hijos de los yanaconas, de vencidos en guerras, y de traidores.[85] El yanaconaje estaba instucionalizado y era fundamental para el funcionamiento del imperio inca.[86]

Durante la colonia

Los holandeses importaron muchos esclavos a su colonia de Nueva Holanda (Norteamérica), al grado que al ceder Nueva Ámsterdam a los ingleses, el 40% de la población eran esclavos.[87]

Durante la colonia, las tribus indígenas de Norteamérica adquirieron, poseyeron como fuerza laboral,[88] y sostuvieron un bien organizado comercio de esclavos negros.[89]

Notable excepción entre las Cinco Tribus Civilizadas fueron los seminola de la Florida española, la única importante tribu que no adoptó la esclavitud de los negros a gran escala –aunque con excepciones–, y que los acogieron en sus tierras, y con quienes formaron alianza durante las guerras semínolas contra los EE. UU. después que España vendió la Florida a ése país en 1821.[90]

Esclavitud en África

La esclavitud se ha practicado en África desde la prehistoria hasta el presente, en formas diversas; el esclavo podría ser desde propiedad mueble (como si fuese ganado) hasta, incluso, ostentar un cargo administrativo.[4]

1500 años a. de. C, los egipcios organizaban razias de otros africanos y sostenían múltiples mercados de esclavos.[4] Heródoto reportó ya en el siglo v a. C. que, en su búsqueda de esclavos, los bereberes garamantes africanos se dedicaban a cazar "etíopes" (negros).[91] Medio milenio más tarde, los bereberes vendían a los romanos en Leptis Magna (Libia) y en Lixus (Marruecos) los esclavos que habían comprado al sur del Sahara.[92]

A partir de la conquista musulmana de Nubia en 652, el tributo anual que los vencidos nubios se vieron obligados a pagar a la capital árabe del Egipto colonizado consistía en la entrega de 360 esclavos —esto es, uno al día. El pago de tributo en esclavos se prolongó por seis siglos.[93]

Según reportó el explorador Mungo Park, entre 1795 y 1797, en el interior de África, por cada hombre libre había tres esclavos.[94]

En el norte de África, entre 1500 y 1800, los bereberes esclavizaron a 1.25 millones de europeos y americanos, incluyendo españoles, portugueses, italianos, franceses,[95] ingleses,[96] islandeses,[97] irlandeses,[98] suecos,[99] georgianos,[100] alemanes, flamencos (belgas), holandeses, griegos, húngaros, polacos, eslovenos y rusos. Entre los esclavizados se encontraban mujeres.[101][102] La esclavización de americanos en África está documentada a partir de 1625.[103]

En el puerto africano de Alejandría operaba en el siglo XVII un mercado de vírgenes esclavas. Marcos Lachimosch rescató a su futura esposa, la polaca Katarzyna, mientras era transportada a dicho mercado a ser vendida.[104] Otras ciudades africanas donde se conducía pujantemente el negocio de subastas de europeos blancos eran Argel, Túnez y Trípoli.[105]

En África, donde la monogamia no era necesariamente la regla, a menudo los varones tomaban a sus esclavas como esposas.[106] Esto tuvo secuelas en América, donde las esclavas transportadas del otro lado del mar podrían haber considerado un "honor" las relaciones con sus patrones, en vez de resistirlas.[107]

Cuando los árabes nómadas o bereberes arabizados capturaban negros americanos (negros libres, tripulantes en embarcaciones americanas), los africanos los separaban de los blancos y se abstenían de venderlos a otros africanos o de pedir rescate. En vez de ello, los conservaban indefinidamente en el desierto, como sus esclavos personales.[108]

El comercio de esclavos africanos

El comercio triangular sirvió económicamente los intereses de las colonias americanas y era base del sistema de producción de las plantaciones así como del crecimiento preindustrial en Europa. Se trata del camino de los barcos entre los puertos de Inglaterra, Portugal, España y Francia, hacia el Caribe, una vez cargados por la costa oeste de África.

Al concluir la Conquista, se necesitaba mano de obra para construir la nueva sociedad americana. En un principio se esclavizó a los pueblos indígenas. Pero la legislación española se planteó muy pronto la licitud de dicha práctica, gracias a los escritos de Bartolomé de las Casas y de la Escuela de Salamanca. Se decidió que tenían alma, por lo que no se les podía esclavizar. Esto hizo que se importaran esclavos de África, que además tenían mayor resistencia física y a las enfermedades, especialmente las tropicales, comenzando así el comercio negrero.[cita requerida]

Durante el proceso de importación, los negros carecían de derechos personales. Al igual que cualesquiera otros esclavos a lo largo de la historia humana, jurídicamente eran considerados bienes muebles y solo adquirían personalidad jurídica al emanciparlos sus dueños; en el s. XVIII, ya una tercera parte de los negros eran negros libres o libertos (ver tabla abajo).

A las colonias de la América del Norte británica y subsecuentes Estados Unidos se importaron 388,000 esclavos africanos.[109]

El comercio negrero se extendió hasta las regiones de indígenas de Norteamérica, quienes organizaron su adquisición, transporte y venta.[110]

Pese a la inmensa importancia histórica y moral de esta ruta, tampoco cabe olvidar que los árabes también mantuvieron un importante tráfico de personas africanas esclavizadas desde el siglo VII hasta el siglo XX, que alcanzó cifras superiores al comercio negrero del Atlántico.

Las cifras de la trata

Grabado de William Blake representando metafóricamente a Europa sostenida por África y América.

El número de personas esclavizadas procedentes de África varía, según distintas estimaciones, entre 10 000 000 y 60 000 000 (entre diez y sesenta millones) de personas entre los siglos XV y XIX. A los que hay que sumar los esclavizados en el mundo islámico (tanto europeos como africanos), en las culturas de la India y dentro de los estados africanos. Además, en el Imperio de Malí cerca de 9 000 000 (nueve millones) fueron traficados desde África Occidental al Magreb camino Sahara pero solamente la mitad sobrevivió al viaje.[111] Los musulmanes traficaron además entre 1 y 1,25 millones de españoles, italianos y griegos desde el Mediterráneo y los Balcanes al Magreb y al Imperio otomano.[112] Los árabes traficaron con millones de esclavos, 2 250 000 (dos millones doscientos cincuenta mil) en Zanzíbar entre 1450 y 1700.[113]

A finales del siglo XIX, en el Califato de Sokoto había de 2 000 000 a 2 500 000 (de dos millones a dos millones y medio) de esclavos.[114] En los años 30, la población esclava en Etiopía era de 2 000 000 (dos millones) en una población total de 8 000 000 a 16 000 000 (de ocho a dieciséis millones), según la Anti-Slavery Society.[115] Se estima que en 1841 había de 8 000 000 a 9 000 000 (de ocho a nueve millones) de esclavos en India; tan solo Malabar tenía un 15 % de esclavos respecto al total de su población.[116] Desde el principio de la colonización del territorio que posteriormente sería Estados Unidos, unos 388, 000 africanos serían exportados a aquella región como esclavos para las plantaciones.[109] Además, cerca de 1 600 000 (un millón seiscientas mil) personas del Sahel fueron esclavizadas por los árabes y vendidos en territorios musulmanes.[117]

Según el historiador británico Eric Hobsbawm, la cifra de esclavos africanos transportados a América sería de 1 000 000 (un millón) en el siglo XVI, 3 000 000 (tres millones) en el XVII y, durante el siglo XVIII, llegaría a los 7 000 000 (siete millones).[118] Además el investigador Enrique Peregalli calcula que habría que añadir un 25 % de muertos durante las capturas y otro 25 % durante el viaje por el Atlántico.[119] Hay que incluir que hasta el 10 % de los esclavos que trabajaban en plantaciones, minas y otros oficios morían cada año por las malas condiciones de vida y abusos laborales de sus amos y capataces.[120]

Virginia, 1670

El investigador Enrique Peregalli calcula que se transportaron desde Angola entre 3 000 000[121] y 4 000 000[122] (entre tres y cuatro millones) a América. En el siglo XVII en adelante, la mayoría de los esclavos capturados provenían de Nigeria y Angola, el 30 % del primero, cerca de 3 500 000 (tres millones y medio) de personas (de 1650 a 1860).[123][124]

Según estimaciones de Hugh Thomas, de los 12 000 000 (doce millones) de africanos que llegaron vivos a América, tres millones eran originales de la República del Congo y Angola, dos millones de la Costa de los esclavos, 2 000 000 (dos millones) de Benín y Calabar, 1 500 000 (un millón y medio) de la Costa de Oro (Guinea), 1 000 000 (un millón) de Mozambique y Madagascar.[125]

Durante el siglo XIX, a pesar del bloqueo británico, 1 000 000 (un millón) de esclavos fueron exportados a América desde Nigeria.[126]

En los años treinta, la población esclava en Etiopía era de 2 000 000 (dos millones) en una población total de 8 000 000 a 16 000 000 (de ocho a dieciséis millones), según la Anti-Slavery Society.[115]

En Madagascar, la esclavitud fue abolida en 1896, pero muchos de los 500 000 esclavos liberados permanecieron en los hogares de sus antiguos amos como sirvientes,[127] otras fuentes cifran el número de emancipados en cerca de un millón, debe de mencionarse que dicha medida fue tomada tras la instalación de los franceses al gobierno de la isla.[128]

El tráfico de esclavos logró un enorme desarrollo y crecimiento tanto para sus centros de exportación como de recepción; por ejemplo, Zanzíbar pasó de exportar entre 6000 y 10 000 esclavos anuales en 1811, a entre 40 000 y 45 000 en 1839,[119] y Cuba pasó de tener 199 145 esclavos en 1817 a 369 000 en 1867.[119] Por su parte, Luanda (en la actual Angola) hacía 1750 exportaba 5000 a 10 000 esclavos por año[129] y Abomey (capital del reino de Dahomey) enviaba cargamentos anuales de 20 000 a inicios del siglo XVIII pero cayó a 12 000 en los principios del siglo XIX. Hacia 1843, se estimaba que en Mogadiscio la población era de 5000 personas, dos tercios de ellas eran esclavos (por lo que era llamada Ciudad de esclavos), y anualmente se exportaban cerca de 4000 esclavos.[130] Desde Senegal, la cifra alcanzaba las 60 000 personas.[131]

En cuanto a Mozambique, el número de esclavos llevados desde ahí a las islas del Índico son estimados en 495 439 entre 1720 y 1902.[119][132] En el otro extremo del continente desde la costa de Guinea se exportaban cada año 40 000 esclavos durante el siglo XVI.[133] Mientras que desde la Colonia del Cabo se exportaron 60 000 esclavos entre 1650 y 1800.[134]

En cuanto a la población esclava, ya en 1492 en España había 100 000 esclavos negros y bereberes. Durante el siglo XVI, la Corona autorizó la introducción de 120 000 esclavos, aunque gracias al contrabando la cifra alcanzara hasta las 400 000 personas de color.[135] Por su parte, en 1552, Lisboa estaba poblada por 10 000 esclavos (un 10 % del total de la ciudad).[131] En 1675, los ingleses tenían en sus colonias del Caribe más de 100 000 esclavos africanos frente a los apenas 5000 de las colonias norteamericanas.[136]

Entre 1650 y 1860, fueron importadas desde África hacia otros continentes de 10 000 000 a 15 000 000 (de diez a quince millones) de personas que llegaron con vida; 4 500 000 (cuatro millones y medio) al Caribe, 5 000 000 (cinco millones) a Brasil, 300 000 a Europa, 200 000 a México y 500 000 a los actuales Estados Unidos y la Sudamérica española.[125] En total, durante el pico del comercio negrero en el siglo XVIII, cerca de 70 000 esclavos eran enviados de África a América.[137]

La presencia del comercio de esclavos en la España peninsular se dio hasta 1837. Siendo de las últimas potencias en abolir la esclavitud en sus colonias: Puerto Rico (1873) [138]y Cuba (1886).[139]

Tras la independencia de las repúblicas americanas se sentó las bases legales e ideológicas para la emancipación de esclavos, pero fue un proceso lento, contradictorio y variado, dependiendo de la región la esclavitud llegó a persistir un tiempo más. Pero nunca llegaron a los niveles tan crueles de Bélgica, Portugal o Francia.

Cédula de paso de 1859 de un esclavo de color negro de 10 años de edad, llamado Benito Criollo, con destino La Habana

Entre 1492 y 1870, se exportaron a la América española las siguientes cifras de esclavos:[140]

Regiones Esclavos
México 200 000
Cuba 702 000
Puerto Rico 77 000
Santo Domingo 30 000
Centroamérica 21 000
Ecuador
Panamá
Colombia
200 000
Venezuela 121 000-700 000[141]
Perú 300 000[142]
Bolivia
Río de La Plata
100 000
Chile 6000
Total 1 552 000-2 336 000
El comercio de esclavos africanos.
Imagen representando el interior de un barco de esclavos, Mauricio Rugendas.

La siguiente tabla muestra la población de esclavos en América hacia fines del siglo XVIII:[143]

Región Esclavos Libertos Total
Brasil 1 000 000 399 000 1 399 000
Caribe francés 575 000 30 000 605 000
Caribe británico 467 000 13 000 480 000
Estados Unidos 575.420 32 000 607.420
América española 271 000 650 000 921 000
Total 2 888 420 1 240 000 4 128 420

En tanto que en varias regiones la mano de obra de esclavos africanos reemplazó a la amerindia como principal fuerza laboral. En la siguiente tabla se muestra la exportación de esclavos hecha por cada imperio europeo:[144][145][146]

Regiones 1492-1600 1601-1700 1701-1810 1810-1870 Total
Imperio portugués 50 000 560 000 1 891 400 1 145 400 3 646 800
Imperio británico 263.700 1 749 300 51 000 - 2 064 000
Imperio francés 155.800 1 348 400 96 000 - 1 600 200
Imperio español 75 000 292 500 578 600 606 000 1 552 100
Imperio neerlandés 40 000 460 000 - - 500 000
Imperio danés 4000 24 000 - - 28 000
Total 588 500 4 434 200 2 617 000 1 751 400 9 391 100
Castigo a un esclavo en Brasil, por Mauricio Rugendas (circa 1830)

Importación de esclavos en América entre los siglos XVI y XVII:[147]

Lugar Número de esclavos
importados vivos
Brasil 500 000-600 000
Caribe
(no español)
450 000
Hispanoamérica 350 000-400 000
Colonias de Francia
y Reino Unido
30 000
Total 1 330 000-1 480 000

Población esclava en las Trece Colonias originales entre 1750 y 1860:[148]

Fecha Población blanca Población libre no blanca Población esclava
1750 934 340 s/i 236 420
1790 2 792 325 58 277 681 777
1810 4 486 789 167 691 1 005 685
1860 12 663 310 361 247 1 775 515

Población esclava en el sureste de Estados Unidos entre 1790 y 1860:[148]

Fecha Población blanca Población libre no blanca Población esclava
(porcentaje)
1790 1 240 454 32 523 654 121 (33,95 %)
1810 2 118 144 97 284 1 103 700 (33,25 %)
1860 8 036 700 253 082 3 950 511 (32,27 %)

Esclavos entregados en América y Europa:[146]

Zona receptora Esclavos recibidos
Brasil 4 000 000
Hispanoamérica
(incluyendo Cuba)
2 500 000
Indias occidentales británicas 2 000 000
Indias occidentales francesas
(incluyendo Cayena)
1.600 000
Norteamérica británica
Estados Unidos
500 000
Indias occidentales neerlandesas
(incluyendo Surinam)
500 000
Europa 200 000
Total 11 328 000

Oficios a los que eran destinados los esclavos en América:[146]

Zona receptora Esclavos recibidos
Plantaciones de caña 5 000 000
Plantaciones de café 2 000 000
Criados 2 000 000
Minería 1 000 000
Campos de algodón 500 000
Campos de cacao 250 000
Construcción 250 000
Total 11 000 000
Cazador de esclavos, Brasil, 1823, Mauricio Rugendas

El mayor receptor de esclavos fue sin duda Brasil, superando incluso al Caribe. Unos 12 millones de africanos fueron capturados y llevados a Brasil,[149][150]

1500-1700 1701-1760 1761-1829 1830-1855
510 000 958 000 1 720 000 718 000

Relación con otros sistemas económicos

Sidney Mintz[151] y Stanley Elkins[152] consideran que existe una relación recíproca entre capitalismo y esclavitud, argumentando que conforme varía el dinamismo del capitalismo, el carácter represivo de la actividad laboral también varía. Lester Thurow sostiene que mientras la democracia es incompatible con la esclavitud, el capitalismo no lo es, por lo que la esclavitud suele reaparecer en la misma proporción que avanzan las formas autoritarias de gobierno.[153] Existían seguros que retribuían la pérdida de esclavos por accidente durante el viaje, pero no por hambre. Por eso algunos negreros los arrojaban por la borda antes de que muriesen.[cita requerida] La economía planificada por la que optan corrientes ideológicas como el marxismo ha sido descrita por sus detractores como una forma de esclavitud.[154]

Esclavismo

La RAE define esclavista como ‘partidario de la esclavitud’;[155] con lo que más que a los propietarios de esclavos, se aplica a los que defienden sus intereses, activos como un movimiento social, y a la ideología que articula su visión de la sociedad, se identifique o se diferencie del racismo.

Proesclavismo filosófico

Aristóteles.

Desde la antigüedad, la historia del pensamiento político y social había aceptado de forma natural la esclavitud como uno de los aspectos del sistema social. Hay textos proesclavistas de Aristóteles, por ejemplo. No obstante, también debió haber contemporáneos de Aristóteles de opiniones opuestas, ya que él mismo las recoge:

A la verdad que es preferible ser esclavo de un hombre que de una pasión, pues vemos lo tiránicamente que ejerce su dominio sobre el corazón de los mortales la pasión de dominar, por ejemplo. Mas en ese orden de paz que somete unos hombres a otros, la humildad es tan ventajosa al esclavo como nociva la soberbia al dominador. Sin embargo, por naturaleza, tal como Dios creó al principio al hombre, nadie es esclavo del hombre ni del pecado. Empero, la esclavitud penal está regida y ordenada por aquella ley que manda conservar el orden natural y prohíbe perturbarlo. Si no se obrara nada contra esta ley, no habría que castigar nada con esa esclavitud. Por eso, el Apóstol aconseja a los siervos el estar sometidos a sus amos y servirles de corazón y de buen grado. De modo que, si sus dueños no les dan libertad, tornen ellos, en cierta manera, libre su servidumbre, no sirviendo con temor falso, sino con amor fiel hasta que pase la iniquidad y se aniquilen el principado y la potestad humana y sea Dios todo en todas las cosas.
Agustín de Hipona, La ciudad de Dios, cap. XV.[157]
John Locke.

La patrística y el pensamiento cristiano medieval veían la esclavitud como una consecuencia del pecado, y consideraban justo que alguien fuera reducido a la esclavitud como alternativa a una muerte merecida, como la de un reo de pena de muerte. También justificaban la esclavitud de paganos hechos prisioneros en una guerra justa.

La principal argumentación de Tomás de Aquino sobre la esclavitud se deriva de su consideración de los textos de Aristóteles e Isidoro de Sevilla, y la construye partir de la siguiente «objeción»: La servidumbre entre los hombres es natural, ya que algunos son siervos por naturaleza, como muestra Aristóteles en el primer libro de la Política. Además, las relaciones de servidumbre pertenecen al derecho de gentes, como dice Isidoro. En consecuencia, el derecho de gentes es un derecho natural. A partir de ahí, concluye:

Dicendum quod hunc hominem esse servum, absolute considerando, magis quam alium, non habet rationem naturalem, sed solum secundam aliquam utilitatem consequentem, in quantum utile est huic quod regatur a sapientiori, et illi quod ab hoc iuvetur, ut dicitur in 1.° Politicorum. Et ideo servitus pertinens ad ius gentium est naturalis secundo modo, sed non primo modo. Que este determinado hombre es siervo [servum, también traducible por ‘esclavo’] antes que aquel otro, considerado desde un punto de vista absoluto, no puede decirse que sea natural, sino en virtud de la utilidad que de ello se sigue, es decir, en cuanto es útil a este hombre el ser gobernado por uno más sabio, y a aquél le es útil que sea ayudado por éste, como se dice en el primer libro de la Política. Por tanto, la servidumbre [servitus, también traducible por ‘esclavitud’], que pertenece al derecho de gentes, es natural en virtud del segundo modo, en ningún caso en virtud del primero.
Tomás de Aquino, Summa Theologiae II II 57, 3 ad 2.[158]

Los neotomistas españoles de los siglos XVI y XVII, muchos de ellos jesuitas, continuaban con argumentos similares, que justificaban el tráfico y posesión de esclavos (Antonio Diana, Tomás Sánchez de Ávila, Luis de Molina, Fernando Robello, Diego Avendaño). La opinión de Luis de Molina era más matizada, puesto que consideraba que la mayor parte de los reducidos a esclavitud lo habían sido injustamente, aun admitiendo los argumentos tradicionales favorables a la esclavitud; no obstante, tranquiliza la conciencia de los propietarios mientras no tengan pruebas de que sus esclavos fueron injustamente esclavizados.[159]

En la Inglaterra de finales del siglo XVII, Locke, un racionalista liberal, reproduce la justificación tradicional de la esclavitud como alternativa a la muerte que está en la mano dar por un conquistador:

Sin duda, si por su falta hubiere perdido el derecho a la propia vida mediante algún acto merecedor de muerte, el beneficiario de tal pérdida podrá, cuando le tuviere en su poder, dilatar la ejecución de muerte, y usarle para su propio servicio; mas no le causa con ello daño. Porque siempre que el tal sintiere que las asperezas de su esclavitud sobrepasan el valor de su vida, en su poder está, con resistencia a la voluntad de su dueño, ocasionarse la muerte que desea. Esta es la condición perfecta de la esclavitud, la cual no en otra cosa consiste que en un estado de guerra continuado entre un conquistador legal y un cautivo, pues apenas establecieran entre sí un convenio, y llegaran a un acuerdo de poder limitado, por una parte, y obediencia por la otra, el estado de guerra y esclavitud cesaría por toda la duración del pacto; porque, como ya fue dicho, nadie puede por convenio traspasar a otro, lo que él mismo no tiene de suyo: el poder sobre su propia vida.
John Locke, Ensayo sobre el gobierno civil, cap. IV De la esclavitud, párrafos 22 y 23.[160]